En este momento hay seis mil cuatrocientos setenta millones, ochocientos dieciocho mil, seiscientos setenta y un habitantes en el mundo. Algunos huyen asustados. Otros vuelven a casa. Algunos cuentan mentiras para poder sobrevivir. Otros se enfrentan a la verdad. Algunos son hombres malos en guerra contra el bien. Y algunos son buenos, y luchan contra el mal. Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas. Y a veces solo necesitas a una.
A pulso y boli bic
domingo, 21 de abril de 2013
domingo, 3 de marzo de 2013
Sorbiendo el aire.
El poder de la electricidad es algo en lo que muchas personas no piensan, hasta que se lo quitan. Ya sea el posible poder político de las masas o la influencia de un amante sobre una persona. Todos queremos algún tipo de poder en nuestra vida aunque sólo sea para tener más opciones. Sí, porque estar sin opciones, sentirse completamente impotente, bueno, es muy parecido a quedarse a solas en la oscuridad.
sábado, 2 de marzo de 2013
¡!
Las rosas son preciosas, y sin embargo tienen espinas. Las mimosas se estremecen cuando alguien las perturba. Las gacelas escapan cuando son perseguidas, toda abeja tiene un aguijón, toda liebre huye cuando escucha unos disparos. Todos los seres han nacido con un "caparazón", pero, ¿y nosotros? Más allá de las los gatillos y las balas, lejos de cualquier arma blanca, dejando a un lado toda bomba, veneno o intención tortuosa. ¿Cuál es nuestra fortaleza? ¿Dónde están nuestras espinas y nuestro aguijón? ¿Qué tenemos, que fiarnos de la protección de un Dios? ¿Qué es de nuestro escudo? El dolor no entiende de armaduras, franquea todo tipo de barreras. A veces una palabra duele más que cualquier lanza, flecha, pistola o espada. ¿Serán las lágrimas nuestra fortaleza? No, las lágrimas no impiden, sino que fomentan el dolor y anudan la garganta con la mejor de las lazadas. Están saladas y juegan a correr la maratón por nuestras mejillas, perdiéndose por debajo de la nuez, enrojecen rostros y empañan miradas. Suelen aparecer a menudo, no hay que ir más allá que a un momento de somnolencia. No obstante, otras veces cuando llega el dolor se desbordan y salen, salen, salen hasta que apenas quedan. Llorar duele, da igual llorar por una pérdida, por haber cometido un error o por decepción. Los bebés nacen llorando con pánico a un mundo nuevo, pero a medida que crecemos, lloramos por diferentes razones. Razones justificadas y sin justificar, de causas mayores y menores, por motivos veraces o equívocos, pero lo hacemos. En silencio, muchas veces en la cama, empapando la almohada y mojándonos algún mechón de pelo. Mordiéndonos el labio, abrazados a las sábanas, deseando que termine ese momento. Si tenemos suerte, Morfeo nos verá y, compadeciéndose de nosotros, dejará que nos sumemos en un sueño profundo. Qué cobardes, dirán algunos. Qué ignorantes, qué inmaduros, qué afortunados de no haberse sentido así. Llorar no es malo y sin embargo nos escondemos avergonzados. Evitamos que nos vean cuando peor nos encontramos. Y a veces lo que más necesitamos es un hombro en el que apoyarnos, una mano que apretar, el calor de un abrazo, una mirada, un beso rápido, qué más da. Creo que al fin y al cabo eso es exactamente nuestro mejor escudo. Alguien. No me refiero en tener que contarle a alguien por qué lloramos, a veces no es necesario. No es el hecho de decirlo, ni de contarlo, defendiendo que el silencio es el mejor amigo de la confianza en muchos casos. Lo importante es que haya alguien siempre ahí a tu lado, cuidándote por detrás. Alguien que te ofrezca ese hombro y ese abrazo. Alguien capaz de enjugarte esas lágrimas saladas traicioneras y sacarte una sonrisa, por tímida que sea. Alguien que merezca la pena, alguien a quien querer. Y que te quiera.
domingo, 17 de febrero de 2013
Hubert Selby Jr.
Se abrazaron y se besaron
y el uno arrinconó la oscuridad del otro,
creyendo en la luz del otro,
creyendo en el sueño del otro.
jueves, 31 de enero de 2013
jueves, 17 de enero de 2013
Mentes que vuelan mientras duermen.
Los mejores sueños dicen son aquellos que no recordamos cuando abrimos los ojos. Los rostros que en ellos aparecen cuentan que son de caras que alguna vez hemos visto y no hemos olvidado por la razón que fuere. La complejidad de los sueños puede llegar a ser abrumadora. La mente se separa del cuerpo, y se convierte en un espíritu ligero que vuela despertando a los recuerdos que se esconden en los recovecos más recónditos de su interior.
Soñamos con gente que queremos, que nos importa. Nos trasladamos a un mundo en el que no podemos fiarnos de nada, porque en él, nuestra imaginación traidora puede transformar el mejor momento en el peor de nuestra existencia. Soñamos con personas que apreciamos, y es en los sueños donde a veces nos damos cuenta de a quién valoramos realmente. La amistad, y también la enemistad, se realzan en nuestra imaginación nocturna, intensificando o rompiendo los lazos que establecemos con dichas personas.
Otras veces, por el contrario, no soñamos con nadie más que con nosotros mismos. En algunos casos vemos cumplidas nuestras más ansiadas utopías y en otros, todo lo contrario, nos vemos envueltos en las pesadillas más terroríficas hasta que terminamos despertando con el corazón palpitando como si quisiera salírsenos del pecho.
El amor también hace acto de presencia en los sueños, enseñándonos a menudo la mirada de alguien especial, capaz de movilizar en un instante a todas las mariposillas que descansan en nuestro estómago. Supongo que si recordásemos todas aquellas historias que vivimos cuando somos presos de Morfeo, podríamos escribir un voluptuoso y original libro con mil historias fantásticas, y para mí los mejores capítulos serían sobre todo esos donde interviene el amor. También lo serían los sueños donde veo realizados mis sueños. Todo aquel sentimiento que despertase en mí la más mínima satisfacción tendría cabida en un volumen de esos.
Quién pudiera escribirlo... redactarlo, saborear y plasmar con palabras todas esas emociones por las que tantas veces nos desvelamos de madrugada. Representar todos los miedos, los deseos, las ganas de dormir para aventurarnos de nuevo a la incertidumbre. Qué placentero sería hacerlo. Y, al final, cuando estuviese acabado, si es que alguna vez una historia que habla de todo lo que soñamos, tema interminable, pudiese acabarse, qué íntimo y especial sería encuadernarlo y dárselo sólo a aquel o aquella que considerásemos merecedor de tales confidencias. Confidencias, porque no es ninguna mentira el decir que muchas veces optamos por ocultar nuestros sueños por corte, timidez y vergüenza. Sin embargo, creo que después de todo, siempre hay alguien dispuesto a escuchar nuestros más íntimos testimonios, aunque omitamos parte de ellos. Aunque los omitamos... sí... Omitirlos. Hasta que llegue un día que no necesitemos eso, y nos sintamos lo suficiente ligeros y nos liberemos de ese noseloqué que nos frena a la hora de contarlos todos, hasta que se esfume toda esa vergüenza. Entonces, hablaremos, y las palabras fluirán como corrientes de un río ávido de desembocar en el océano. Y, cuando llegue ese día, seremos los más afortunados por tener a alguien a quien haberle confiado nuestros más simples secretos.
lunes, 31 de diciembre de 2012
Carpe diem.
El tiempo corre deprisa, nunca se detiene. Por muchos intentos que llevemos a cabo siempre seremos incapaces de domarlo. No obstante a veces el tiempo avanza a nuestro favor, no deteniéndose ni acelerándose, pero de alguna forma lo hace. Es como un caballo que trota y galopa a su antojo por doquier, que nos lleva en su grupa sin arneses ni montura, pero que al mismo tiempo tampoco nos deja caer. El tiempo es necesario para descubrir que, a medida que pasa, aparecen en nuestra vida personas que llegan para quedarse. La concepción del tiempo es diferente para todos nosotros, para unos avanza muy deprisa, para otros apenas se mueve. Si tuviera que aportar mi propia conclusión de todo esto, sería... que yo crezco con el tiempo. A su paso va dejando una estela de recuerdos, algunos malos, pero muchos otros muy buenos, todos vinculados a personas, miradas y sonrisas. Ignoro lo que me aguarda en un futuro, porque el tiempo es algo incierto, sin embargo no es algo a lo que temo. Uno tiene que disfrutar del presente, aprovecharlo, ser un espíritu joven en un mundo que se ahoga. No puedo quejarme, ¿por qué iba a hacerlo? Tengo conmigo todo lo que quiero, o casi todo. Pero, sobre todo, tengo a todos a quiénes quiero. A todos. Ninguno ha perecido con el tiempo, y si alguno se ha apartado de mí, ha vuelto. No obstante, tampoco nadie se ha apartado, nadie nunca se había ido del todo. Y, si algo o alguien tiene pensado marcharse y abandonar la montura, me temo que yo no soy quién para impedir que se marche. A pesar de todo esto y posicionándome del bando del optimismo, el día a día es grato, liviano, para que sea más sencillo aprovechar cada momento como si ese mismo fuera el último. Porque, claro está, el último terminará llegando.Mientras tanto, no veo por qué no sonreír.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Marea.
Decía que tenía el corazón alicatao hasta el techo,
que a ver si no podía hacerle yo una cenefa a besos.
lunes, 17 de diciembre de 2012
You can catch me, don't you run.
El viento no siempre sopla, y por consiguiente, la cometa no siempre vuela. Incluso cuando lo hace, a veces se enreda con cualquier cosa. En verano, el río no trae agua si no abren la presa. No podemos comernos una nuez sin antes romperle el cascarón. Las orugas no nacen siendo mariposas. La leche viene de otro sitio que no es el tetrabrick. Nunca saldrá una ecuación matemática sin despejarla previamente. No pretendas admirar las estrellas si el cielo está encapotado.Nunca nos han dado las cosas hechas, y no tienen por qué hacerlo. A veces las cosas hay que ganarlas, o esperarlas. Satisfacción es llegar por propios méritos a la cima de una montaña; resolver un acertijo; fabricar una idea a las tantas de la mañana. Satisfacción es todo aquello que nos hace asentir, cerrar los ojos y sonreír. Podría pasarme horas trazando una lista con todas las cosas que me provocan semejante sensación. Me dolería la muñeca de tanto escribir y mi caligrafía terminaría totalmente deformada. Sin embargo, esa lista tiene su orden y sus prioridades. Y las primeras líneas estarían ocupadas por un claro "ver sonreír a la gente me hace sonreír". Pero, claro está, las personas nunca somos del todo objetivas, y, dejándonos llevar por la subjetividad, hay muchas personas, y también muchas sonrisas... y todos, absolutamente todos, tenemos a una de ellas como favorita.
jueves, 13 de diciembre de 2012
El viento canta al otro lado de la ventana.
La atracción gravitatoria atrae a los cuerpos incluso aunque alguna ley lógica indique que éstos deban repelerse. Poco a poco se van acercando hasta que llega un punto en que colisionan, inevitablemente.
Anatomía de Grey
Los lazos que nos unen a veces son imposibles de explicar, nos unen hasta después de que parezca que deberían haberse roto. Algunos vínculos desafían la distancia, el tiempo y la lógica , porque algunos lazos, estan predestinados.
domingo, 9 de diciembre de 2012
Las golondrinas siempre vuelven a casa.
Hay muchas formas de echar en falta las cosas, y a las personas. A estas últimas, por muy cerca que las tengamos, a veces las sentimos más lejos que nunca, aunque no sea así. A veces, no vuelven. No porque no quieran, sino porque no pueden. Y aprendemos a vivir con ello, o al menos lo intentamos. Pero no las olvidamos, eso nunca, en ningún caso. Después están ese tipo de personas que salen de nuestra vida de forma voluntaria, que se van porque quieren, o porque incluso en ocasiones las echamos. Esas personas igual de importantes que las primeras, pero que a diferencia de ellas, siguen ahí, en la otra acera, en la terraza de algún bar, subiendo unas escaleras. Y aprender a vivir sin ellas cuesta, porque no desaparecen, y nosotros tampoco podemos hacerlo. De estas tampoco nos olvidamos, puede que a veces lo que intentamos es recuperarlas. Dicen que el tiempo cura todo, que al final se acaban marchando, sin hacer daño. Yo es que la verdad nunca he probado. No se me dan bien esas cosas, y a decir verdad, creo que nunca he querido intentarlo.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
Y a pesar de que no estás, te llevo cosido a mi piel.
Tomar decisiones es algo difícil, la incertidumbre de no saber si te estás equivocando te hormiguea por el cuerpo. La idea de que tal vez vayas a perder la oportunidad que estabas esperando te envenena por momentos. Y, entonces, te ahogas en tu propio vaso de agua. ¿Sabes lo que pasa? Que tal vez, a veces, tenemos que ahogarnos para ver si alguien viene a rescatarnos.
domingo, 18 de noviembre de 2012
Si tu me dices ven, lo dejo todo, pero dime ven.
Las casualidades son mi debilidad; son las únicas cosas de la vida que consiguen quebrantar mis reglas.
Albert Espinosa.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Interpretando un papel de equilibrista.
Cuando no hacen
falta las palabras para decir lo que queremos expresar. Cuando a veces las
miradas pueden contar mucho más. Cuando, a pesar de estar sola, notas que a tu
lado hay alguien más. Cuando despiertas y sonríes sin motivo, cuando te duermes
y tu mente empieza a volar, cuando no hace falta mucho para hacerte reír,
cuando conoces cada rincón, cada manía, cada punto de vista. Cuando eres capaz
de cerrar los ojos y formar una imagen exacta en tu cabeza, recordar una voz. Cuando
te pase todo esto, sea por la razón que sea, por la persona que sea, por los
sentimientos que tengas… sonríe.
sábado, 3 de noviembre de 2012
Cuando el frío se te cala en los huesos.
Llega un momento en la vida que los caminos de las personas se separan por diversas circunstancias. A veces nos encontramos con decisiones que rechazamos aceptar, pero que, supongo que con el paso del tiempo acabamos haciéndolo.
Dicen que todo lo bueno tiene un final y me parece algo muy cierto. No voy a negar que a veces se pasa mal y aún hoy a veces tengo que enfrentarme a los fantasmas de los recuerdos. No son recuerdos malos, en absoluto, pero son recuerdos que hacen daño. Aún así después de todo, cada día tengo menos razones para estar triste y más motivos para sonreír.
A pesar de que ha cambiado todo me alegra que entre nosotros apenas haya cambiado nada, y es que no habría nada más doloroso que perder a alguien que me importa.
No olvides, pase el tiempo que pase, y sea de la forma que sea, que nunca vas a dejar de ser especial, que cuando me pregunten, hablaré de ti con una amplia sonrisa en la cara, una de esas que tú eras especialista en sacar.
¿Sabes cómo frustra engancharte a un libro y que se termine? Sí, sí que lo sabes. Esto es más o menos lo mismo. Tú no sólo has sido un simple capítulo, sino que has sido una historia, y de las que enganchan. Solo espero que, con el paso del tiempo, estés donde estés, que no te olvides de ella, que no te olvides de mí como una parte de tu vida, que no te olvides de mi nombre. Y no te olvides tampoco que, cuando seamos mayores, cuando seamos libres, por muy lejos que estemos, vamos a encontrarnos. Creo que dejamos asuntos pendientes, varios viajes por delante, yo un libro que escribir y tú un libro que leer. Tenemos alguna que otra promesa que cumplir.
Ahora creo que es el momento que yo guarde nuestro libro, nuestra historia. No voy a hacerlo en un armario, voy a hacerlo en mi memoria. No muy al fondo, pues podría perderse y sería un gran error por mi parte. Tampoco muy arriba, pues corro el riesgo de lastimarme con ella. Lo haré en el medio, para poder sacarlo cuando quiera sin que haga daño.
Ah, y una cosa más, pásate cuando quieras por mi bosque, siempre vas a ser mi invitado.
Atentamente, un pulpo que hace un tiempo se perdió en un garaje y ya va siendo hora de que salga.
viernes, 2 de noviembre de 2012
CFFEMDM.
Y en menos de un instante… todo cambia. Dejamos el pasado atrás, y nos lanzamos hacia lo desconocido: nuestro futuro. Partimos hacia lugares remotos para intentar encontrarnos a nosotros mismos. O, intentamos perdernos explorando placeres más cerca de casa. Los problemas empiezan cuando nos negamos a aceptar los cambios, y nos aferramos a viejas costumbres. Pero si nos aferramos demasiado al pasado, puede que el futuro no llegue nunca.
lunes, 22 de octubre de 2012
El hielo se derrite con el calor.
La gente suele ser como un libro abierto, al menos la mayoría. No es difícil percibir sus sentimientos ni averiguar sus emociones, aunque supongo que es cierto que conozco alguna que otra excepción.
A veces una mirada transmite lo que las palabras quieren ocultar, un gesto dice mucho más en ocasiones. En ocasiones yo percibo esos gestos, incluso sin necesidad de las miradas. No siempre son buenos. Y creo que si hay algo peor que sentir dolor, es sentir el dolor ajeno. La impotencia que te invade, el alma que se te encoge en un momento, no es algo que puedas evadir por ti mismo si no eres capaz de calmar las sensaciones turbias de otra persona. Qué fácil sería todo ignorando todo lo que nos rodea. Qué fácil sería ser de piedra. Y sin embargo aquí nadie se libra de ser totalmente humano.
miércoles, 17 de octubre de 2012
Todo era más fácil cuando me llevabas de la mano.
No tienes la más mínima idea de cómo te echo de menos.
domingo, 7 de octubre de 2012
Mägo de Oz.
Cae la noche, niebla eterna, ocultarse ya la luz; frío llerno rompe, hiela, lagrimas del corazón. Sueña la vida que si he de morir, trozos de miedo, es duro vivir. Sueños de muerte, desvélate, santa condena, auto de fé. En nombre de la única religión, dictamos sentencia y te condenamos a la piadosa purificación del fuego y del dolor. En manos de Dios tu debes poner tu alma, tu hacienda y todos tus pecados; acepta a Cristo y encomiéndate, pues pronto darás cuentas a él.
Quisiera ser el viento para poder huir de mí, que calle el silencio, enmudezca el terror, quisiera no morir...
Me inventaré otra vida, mis sueños decoraré y los cubriré de tus besos -pensó- quemad mi alma también.
Reniegas de Satán de sus obras y sus vicios, de la necromancia de la magia y del tarot; yo soy la virtud de la Iglesia y sus principios, si no te arrepientes tu alma se condenará.
Hoy la libertad se ha quedado dormida y en silencio, hoy la libertad ha cerrado por defunción. Hoy la libertad se ha muerto de pena y melancolía, hoy no hay libertad. Hoy Dios no está aquí ni vendrá.
Quisiera ser olvido para nunca recordar... Quisiera ser brisa y así acariciar la vida una vez más. Qué fría es la promesa de otra vida junto a Dios si en esta ni estuvo ni supo de él, la verá su ataúd. Antes de morir y que el fuego haga su oficio, aceptéis a Cristo, a su iglesia y su poder, renunciéis al Dios que ama la naturaleza, Gaia son los mares del pecado y del terror.
Hoy la vida llueve penas, gotas de desesperación; mis lágrimas son ríos, venas, desangrándome el corazón.
La memoria de una mujer son los besos que recibió; en tus labios yo viviré y en tu olvido yo moriré.
Hoy mis lágrimas se quieren suicidar, acurrucadas, morir en tu piel; han nacido secas, tienen sed, mi llanto se quiere morir...
Como un beso prometido a tu alma es mi voz, soy lo muerto y lo vivido, soy la calma, soy tu Dios;
Si tus lagrimas se quieren suicidar, guárdalas, pues vas a llorar; llorarás océanos de Paz. uermete ya no hay dolor...
En nombre de la libertad, la fé en uno mismo y la paz, quemad las banderas, no a la religión.
En la tentación caigo diario, no hay mañana en la que no esté tentado de crear a un Dios humilde, justo, un Dios que esté en la Tierra, en los valles, los ríos, un Dios que viva la lluvia, que viaje a través del viento y acaricie nuestra alma; un Dios de los tristes, de los homosexuales, un Dios más humano,
un Dios que no castigue, que enseñe, un Dios que no amenaceque proteja, que si me caigo me levante, que si me pierdo, me tienda su mano, un Dios que si yerro no me culpe y que si dudo me entienda, pues para eso me dotó de inteligencia, para dudar de todo.
Ahora al fin soy aire y mi maldición caerá. El fin de esta iglesia muy pronto vendrá, mi voz despertará.
Padre nuestro, de todos nosotros, de los pobres, de los sin techo, de los marginados y de los desprotegidos, de los desheredados y de los dueños de la miseria, de los que te siguen y de los que en tí... Ya no creemos. Baja de los cielos pues aquí está el infierno, baja de tu trono, pues aquí hay guerras, hambre, injusticias, no hace falta que seas uno y trino, con uno solo que tenga ganas de ayudar nos bastaría. ¿Cuál es tu reino?, ¿el vaticano?, ¿la banca?, ¿la alta política? Nuestro reino es Nigeria, Etiopía, Colombia, Hiroshima; el pan nuestro de cada día son las violaciones, la violencia de género, la pederastía, las dictaduras, el cambio climático...
Padre nuestro de todos nosotros, ¿por qué nos has olvidado?. Padre nuestro, ciego, sordo y desocupado, ¿por qué nos has abandonado?
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