A pulso y boli bic




viernes, 29 de julio de 2011

Ebrios ante las estrellas.

Como una actriz después de actuar en un cabaret; como un adicto inhalando sustancias prohibidas; como un piloto sobrevolando las nubes. Sonrisa frívola tras ese gloss de nueva colección, tras esa cortina de humo, tras las gafas de aviador. He secuestrado a Campanilla y me está enseñando a volar. Voy a entrar por tu ventana, y vamos a escaparnos. No estoy segura de saber el camino a Nunca Jamás, pero iremos lejos. A un lugar donde no exista el término "distancia" en el diccionario. Y allí haremos promesas que no tengamos que cumplir; no pagaré impuestos para ser feliz; me vendarás los ojos hasta llevarme a la orilla del mar y me sorprenderás con un beso. No habrá que madrugar, ni tendremos horarios. Tampoco hay cobertura, así que te haré señales de humo para quedar. Aunque eso estoy segura que no hará falta, porque no voy a dejar que te apartes un segundo de mi lado.

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